1910,
1922, 1934, 1946, 1958, 1970, 1982, 1994, 2006.
El Perro:
Bondadoso,
fiel,
cabezones,
confiable,
obediente,
instintivo,
organizador.
A los perros
les encanta
hacer
felices a
los demás,
aunque
muchas veces
su
cabezonería
y su forma
de ver las
cosas, tal
vez con
demasiada
justicia
puedan
provocar
conflictos.
Ellos
consideran
que el mundo
no es como
debería de
ser, aunque
no tratan de
cambiarlo,
sino de
adaptarse lo
mejor
posible.
Por eso son
muy buenos
colaboradores
y buenos
amigos;
ayudan y se
dejan la
piel por
ellos.
Sus jefes
confían en
él, sus
amigos
confían en
él y su
pareja
también, ya
que los
perros son
sumamente
fieles.
Su fidelidad
también se
demuestra en
el amor,
aunque eso
no quiere
decir que
sean unos
amantes
excepcionales.
Al perro le
podemos ver
en momentos
apasionados,
pero será
sólo en
algunos
momentos ya
que suele
verse
afectado por
problemas y
cuestiones
mundanas que
le ocupan su
mente más
que su
pareja.
Aunque no
amen
demasiado,
aguantarán
la relación
y tratarán
de sacarla a
flote.
Ellos tienen
buenos
sentimientos
con respecto
a casi todo
el mundo y
siempre
tratarán de
ayudar, por
lo que su
vida en
común puede
ser algo
agobiante.
Tratarán de
resolver los
problemas
ajenos,
incluso
antes de que
se
produzcan.
Es posible
que tengan
problemas
con la
gente,
puesto que
algunos
pueden
interpretarlo
como
intromisión.
Su
cabezonería
no le dejará
ver muchas
veces que
sus intentos
de ayudar
resultan
incómodos
para muchas
personas.
En el
trabajo son
unos buenos
consejeros y
son fieles a
órdenes y
directrices
superiores.
Su instinto
puede ayudar
a mejorar
situaciones
en una
empresa,
aunque
deberá
además
encontrar
razones que
apoyen sus
decisiones
instintivas.
Esto, unido
a su sentido
de la
justicia,
algo
peculiar
(más bien
duro), les
hace capaces
para
trabajos de
tipo social,
especialmente
si son
mujeres,
también los
hay jueces
(que no
abogados),
profesores y
también
profesiones
de tipo
político, en
las que no
servirán
para mentir
o cometer
actos
amorales,
por lo que
desempeñarán
cargos
detrás de
las cámaras,
en un
trabajo
silencioso,
sin
reconocimiento,
pero muy
valioso.