Este arcano encarna y rige
la feminidad en todas sus
manifestaciones.
Representada por Venus, es
la máxima expresión del
amor, del instinto maternal,
de la belleza, de la
sabiduría y de la conexión
entre el espíritu y la
materia. Aparece como amante
y madre, gobernante y sabia.
Su fuerza radica en la
sinergia entre los ideales y
valores espirituales más
elevados, en la expresión
terrenal y sensual de su
feminidad y en su amor
materializado en la alegría
de vivir. Su energía expresa
el amor incondicional de la
madre que nutre a sus hijos
con todo su ser. La hermosa
apariencia no es más que la
indicación de algo más
grande y más bello que se
oculta en su interior. Es
una carta que sugiere
equilibrio, resolución de
dificultades, pensamiento
creador, mujer leal,
inteligencia, imaginación,
seducción y fecundidad.